HISTORIA Y LUCHA DE CONFENACA DESDE SU FUNDACIÓN EN 1984
ORIGEN
CONFENACA (Confederación Nacional Campesina) fue formada en un momento en el que había una situación de gran represión política en la República Dominicana, tanto en las ciudades como en las zonas rurales. Los ricos terratenientes habían despojado a las familias campesinas de las mejores tierras y esto generó que miles de familias se vieran obligadas a emigrar del campo a la ciudad. Muchas de estas familias se tuvieron que integrar en los barrios marginados y en los cinturones de miseria de las ciudades.
Todo esto sucedía sin que hubiese una organización que pudiera detener o hacer frente a estas violaciones de los derechos y de la dignidad humana. De esta realidad surge la Confederación Nacional Campesina (CONFENACA) como el único movimiento campesino dominicano que se enfrentó a los ricos terratenientes que eran apoyados por las autoridades de esa época. Muchos fuimos encarcelados y tuvimos que vivir en la clandestinidad para evitar ser asesinados. Muchos perdieron la vida por el sueño de tener un pedazo de tierra que poder trabajar para darle de comer a sus familias. Su memoria siempre nos acompaña.
Tras todos estos crímenes y persecuciones en contra nuestra, tuvimos que conseguir nuestra incorporación dentro del marco legal de la Constitución y de las leyes de la República. Este paso nos permitiría salir de la clandestinidad y asumir nuestra tarea pública como dirigentes sociales, comunitarios y campesinos.
LA CONQUISTA DE LA TIERRA
A partir de este momento comienza la lucha por la conquista de la tierra. Se declara ese año de resistencia y movilización social junto a todos los afiliados, organizaciones de base y grupos progresistas por el rescate de la tierra en esa etapa. Hay que destacar que las mejores tierras estaban en manos de ricos terratenientes que no cedían ni una pulgada de terreno si no era a través de las ocupaciones masivas por parte de las familias campesinas y organizaciones campesinas orientadas y dirigidas por CONFENACA.
La meta de los líderes de CONFENACA en todo el país era que se aplicaran las leyes agrarias para beneficiar a 250,000 familias campesinas que vivían en la pobreza extrema sin poder alcanzar ni siquiera un cuarto de tarea de tierra para alimentar a sus familias.
Fue esta realidad la que llevó a la organización a desarrollar una lucha sin tregua contra esos grandes terratenientes, ya que estos tenían ilegalmente las mejores tierras que venían ocupando desde la intervención norteamericana de 1916 en territorio dominicano. En aquellos años, mientras cada vaca de un rico terrateniente tenía asignado un promedio de 15 tareas de tierra, las familias campesinas no poseían ni siquiera una pulgada.
Esta realidad infundió coraje a los dirigentes de CONFENACA y así comenzamos a crear comisiones para contactar y aliarnos con grupos progresistas de distintas tendencias políticas y con organizaciones campesinas de todo el país. Tras efectuar estas alianzas comenzamos a organizar y dirigir un proceso de ocupación de tierras de propiedad del Estado y en manos de particulares que se oponían a entregarlas en cumplimiento de las leyes agrarias.
Tremendo fue el esfuerzo y las complicaciones de estas acciones en las zonas rurales del país; sin embargo, logramos recuperar tierras ocupadas ilegalmente, como fueron los casos de 5,000 tareas de tierra en Constanza (Cruz de Cuaba), 3,500 tareas en Bonao (Jayaco) y 5,600 tareas en San Francisco de Macorís (Genimillo), las cuales fueron entregadas a familias campesinas pobres.